Diccionario Musical A

A capella: Locución italiana, que en su sentido más amplio, se aplica a música vocal sin acompañamiento instrumental. Este término no tiene demasiada relación con la música procesional puesto que apenas pueden encontrarse ejemplos de intervenciones vocales a solo sin nigún tipo de acompañamiento.

Accelerando: Término italiano que significa acelerando y que significa que hay que ir haciendo el pulso más rápido de forma gradual. Se enmarca dentro del campo de la agógica. Por su naturaleza, en la marcha procesional no debe aparecer este tipo de términos.

Accidente: Se aplica a aquellas alteraciones que no se encuentran en la armadura, sino que aparecen durante el transcurso de la obra. Su efecto se prolonga en todo el compás en el que se encuentre.

Acento: Se entiende por acento, el pulso enfatizado y repetido de forma más o menos regular, formando compases. Generalmente, se entiende que el primero pulso de cada compás es el acento del mismo. De igual modo, mediante el signo > podemos realizar un acento donde se requiera por necesidades expresivas de la obra.

Acompañamiento: Parte de una textura subordinada y a la vez complementaria de la principal, habitualmente ésta última de carácter melódico. Se suele denominar acompañamiento a todo ese "relleno" que sirve de base rítmica y armónica a una melodía destacada. Suele ser ejecutado en la música procesional por los trombones.

Acorde: Conjunto de tres o más sonidos que suenan simultáneamente. 
Se habla de acordes perfectos cuando propician, subjetivamente, sensación de reposo sonoro al oído. Los acordes formados por tres notas se denominan "tríadas". 
Cuando el acorde no suena simultáneamente sino que las notas suenan de forma más o menos escalonada, se le denomina arpegio.

Adagio: Término musical relativo al tiempo que indica que éste debe ser lento, relajado y expresivo. Este término aparece, escasamente, en la música procesional con relación al carácter relajado y expresivo de éste.

Adaptación: Conjunto de cambios técnicos realizados en una obra para ser ejecutada con una plantilla distinta a la que fue concebida.

Ad libitum: Término latino que significa "a placer" y suele abreviarse en "ad lib." 
Significa que el intérprete es libre para variar el tempo a su voluntad. 
Este término se engloba igualmente en la agógica y tampoco tiene demasiada presencia en la música procesional, aunque como es obvio, se deja ver en los solos.

Adornos: Ver ornamentos. Se refiere a todos aquellos elementos que no son parte de la estructura musical y aparece en ella para embellecerla.

Aerófono: Se denomina así a todo instrumento cuya producción de sonido se deba a efecto del aire.

Afinación: Acción de igualar los sonidos fundamentales de los instrumentos con respecto a uno de partida. La afinación es algo muy complicado, de hecho durante toda la Historia ha habido muchos cambios en lo concerniente a ella (afinación mesotónica, pitagórica, temperada...) por el deseo de obtener la más perfecta, lo cual ha sido imposible aunque la que tenemos hoy día, la temperada o igual, es la menos mala de todas ellas dado nuestro sistema musical. 
Es conveniente destacar que aun estando afinados por un afinador, es muy posible que se desafine por causas muy variadas (temperatura, estado del instrumento y del intéprete, cantidad de armónicos que acompañan al sonido fundamental, grado de humedad, tiempo tocando...) Sin lugar a dudas la afinación es un término que puede dar muchísimo que hablar.

Agógica: Término que designa las pequeñas diferencias o fluctuaciones de tiempo aportadas a la estricta notación musical para satisfacer las necesidades expresivas o al carácter de una frase musical ( por ejemplo, el término italiano rubato). 
Generalmente se aplica a todo aquello concerniente al tempo de una obra. 
La marcha procesional implica que se debe seguir un tempo estable sin cambios o fluctuaciones, pero podemos encontrar que algunos directores las realicen durante la interpretación debido a necesidades expresivas. Otro ejemplo serían los rallentadi, ritardandi, acellerandi y términos similares.

Alteración: Signos empleados para variar la altura de la nota en medio tono ascendente (sostenido), descendente (bemol) o para dejarlo natural al estar afectado por uno de estos (becuadro). También existen dobles alteraciones que se emplean para "sobre-alterar" aquéllas que ya lo son. Dentro de las alteraciones podemos encontrar las propias o armadura y las accidentales. 
Un compositor con gran cantidad de alteraciones en todas sus composiciones es Beigbeder

Altura: Calidad del grave o del agudo de un sonido. 
Se debe a las vibraciones (frecuencia) del sonido al atravesar un cuerpo sonoro, dependiendo por tanto de su tamaño. 
La frecuencia se mide en hertzios.

Amalgama: Combinación de dos compases de distinta métrica. En la música procesional, este concepto no tiene ningún tipo de cabida aunque en la música popular, y más aún en la andaluza sí.

Ámbito: Extensión, de la nota más grave a la más aguda, que se emplea para una voz o instrumento en una composición cualquiera. Conviene distinguirla de tesitura, extensión en la que un instrumento o voz interpreta con el máximo de facilidad. 
Ni qué decir tiene que no todos los instrumentos tienen la misma tesitura (aguda, grave...) y que el mismo instrumento puede tener distintos ámbitos según la composición.

Anacrusa: Nota o grupo de notas iniciales de una pieza que anteceden al primer tiempo fuerte del compás. Del mismo modo, se suele aplicar por extensión a toda nota o grupo de éstas que anteceden al tiempo fuerte de un compás en el que comienza una frase musical. 
En la música procesional podemos encontrar bastantes ejemplos: 
El principio de las célebres marchas "Rocío" o "Hermanos Costaleros" , son algunos de estos ejemplos.

Andante: Término de velocidad que indica que el pulso de la música debe ir a una velocidad moderada, similar al paso. Es el tempo apropiado para la marcha procesional.

Appasionato: Término relativo al carácter de la obra, significa "con pasión".

Apoyatura: Término procedente del italiano appogiatura. Sonido extraño al acorde con el que suena, que precede (cae siempre en parte o fracción fuerte) y toma momentáneamente el lugar de la nota real de este acorde. 
La apoyatura es siempre una nota que viene de grado conjunto, es decir, el más próximo a la nota real. Da sensación un acento expresivo, que aporta tensión y que se ejecuta de manera más apoyada, de ahí el nombre, que la nota real. 
Cuando la apoyatura es la nota inferior a la real y se encuentra a medio tono de ésta, se le denomina "Acciaccatura". En la música procesional no hay demasiados ejemplos demasiado llamativos, aunque autores de la talla de Beigbeder o los Font recurren mucho a este tipo de recursos.

Aria: Composición o fragmento de música vocal de características melódicas y virtuosísticas muy manifiestas. Composición para voz solista con acompañamiento de instrumentos, característica de cantatas, óperas, etc.

Armadura: Conjunto de alteraciones (sostenidos o bemoles) colocados al comienzo de la partitura, entre la clave y el compás, que designan todas las notas alteradas constitutivas de la tonalidad escogida. Mediante ella y otros recursos, podemos determinar la tonalidad de cada composición.

Armonía: Ciencia que estudia la forma de conjugar los sonidos para crear música con interés y rigor. Esta ciencia tiene un gran conjunto de l reglas que rigen la formación y encadenamiento de los acordes, reglas que constituyen una disciplina fundamental en la música occidental. La armonía se preocupa más de lo que ocurre en la música en sentido vertical, que de lo que ocurre en sentido horizontal, de lo que se encarga el contrapunto.

Armonización: Proceso de selección de acordes de un canto cualquiera, basándose en su estilo, en la personalidad del autor, los conocimientos y destrezas del mismo, etc... Hay compositores que primero crean una melodía y luego buscan los acordes que le vienen bien, otros construyen una base armónica y luego usan las notas correspondientes, y el término medio (acaso el más acertado) que conjuga a la vez la armonización con la realización de las voces.

Arpegio: Término nacido de la técnica de ejecución del arpa, de ahí su nombre. Consiste en una ejecución sucesiva, pero continuada, de las notas de un acorde desde el grave al agudo (o inversamente). Se denomina arpegio quebrado a aquél en el que las notas no siguen el órden lógico, ascendente o descendente. Ejemplo de arpegios lo podemos encontrar en el comienzo de la marcha "Nuestro PadreJesús", llevados a cabo por la madera como acompañamiento a lo que realizan los metales, o en el comienzo también de la marcha "El Dulce Nombre" de M. L. Farfán.

Arreglo: Reelaboración de una obra musical para instrumentos diferentes de los de la pieza original. Existen bastantes controversias entre lo que es un arreglo, adaptación, una instrumentación, etc... Por arreglo y adaptación, se entiende que existe una música para un grupo determinado de instrumentos y éstos son sustituídos por otros.

Arsis: Impulso del movimiento de batuta dado por el director para hacer prever a los músicos el tempo con el que ejecutar la obra.

Articulación: Forma de conectar las notas consecutivas de una línea melódica jugando con factores como el ataque, la resolución o la continuidad o discontinuidad de sonido entre ellas. Se representa con ligaduras, acentos, staccatti, etc... También se denomina así a la configuración u organización de ideas de una obra 

Ataque: Emisión del sonido.

Atonalismo: Técnica de composición surgida en la primera década del siglo XX, con Arnold Schoemberg como abanderado, que rompe con las leyes de la tonalidad tradicional.

Aumentación: Consiste en la duplicación de la duración de los valores de las notas, generalmente de un fragmento musical que ya ha sonado. Se contrapone a reducción, en el que el valor de las notas se reduce a la mitad. Ambos recursos tienen fines expresivos y son empleados como sentido de variación de un tema al que se recurre con alguna asiduidad.

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